MENUDO CALOR!!!…Que no se te queme el portátil

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Vamos de ola en ola de calor…menudo veranito!!!

Y claro, como no puede ser de otro modo, nuestros equipos informáticos se resienten…se esfuerzan al máximo por refrigerarse poniendo a tope sus ventiladores…en un afán de no echarse a arder parece que se vayan a echar a volar.

Para un portátil, la temperatura máxima normal de su CPU es de unos 55ºC(un poco menos si es de sobremesa), aunque lo normal es que la media sea inferior, de unos 45ºC. Los 85ºC son un límite ya preocupante al que no deberíamos llegar, y a partir de 100ºC el procesador puede quemarse.

Una buena forma de comprobar la temperatura es utilizar un programa como Real Temp o Open Hardware Monitor, que permiten configurar alarmas si el calor llega a límites alarmantes y hasta controlar la velocidad de los ventiladores.

Vamos a ver algunos consejos prácticos para darle a nuestro equipo un refresco de verano…(NO…no se puede mojar…solo es un símil…jejej):

1.- La localización:

Nada de ‘asfixiarlo’ rodeándolo de objetos, ponerlo sobre las piernas (el ser humano es una estufa viviente), en habitaciones calientes o sobre superficies que no permitan que ventile. Son pequeñas cosas que parecen una tontería pero que, sobre todo en verano, van a incrementar la temperatura de nuestra máquina.

2.- Una primera solución puede ser comprar una base de refrigeración. Estas levantan el dispositivo unos centímetros (lo cual ya es una mejora) y además incluyen ventiladores (las mejores permiten colocarlos donde deseemos, lo más cerca posible de la CPU) y materiales que absorben el calor.

3.- Limpiar el equipo, ya que el polvo suele acumularse en las palas de los ventiladores (en serio, mucho) hasta convertirse en uno de los principales problemas. Para eso apaga el dispositivo, desenchúfalo de la corriente y extrae la batería si es posible (toda seguridad es poca).

4.- Optimizar la configuración de nuestro ordenador. No es mala idea seguir algunos de estos consejos previos: un ordenador lleno de programas inútiles y virus tendrá que trabajar más y, por lo tanto, sufrirá las altas temperaturas. Pero lo más importante es revisar nuestra configuración energética. Para ello debemos ir a Panel de control/Hardware y sonido/Opciones de energía (o escribir powercfg.cpl en la barra de ejecutar).

5.-También es posible configurar el ahorro de energía del aparato desde Opciones de energía para decidir cuándo se apaga la pantalla y cuándo se pone el equipo en suspensión. Si no estamos usando el portátil lo mejor es que descanse y se enfríe para que, al volver a cogerlo, siga en forma.

No se vayan todavía…aún hay más…

6.- Esta solución es quizá la más eficaz, pero implica abrir nuestro portátil. Quien no se vea con ganas de hacerlo puede centrarse en el resto de consejos o pedirnos. Entre el procesador y el disipador que se encarga de expulsar el calor que el primero genera se encuentra una pasta que deberías tratar con cariño y reemplazar con cierta frecuencia. Llamada pasta térmica, es capaz de conducir el calor del procesador hacia el disipador (también lo hace en la tarjeta gráfica) y se puede reemplazar con unas nociones básicas. Una vez al año no hace daño, y ya que abrimos el ordendador podremos limpiar mejor los ventiladores. No seas vagazo!

Ahorrar tinta de la impresora

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Si eres de los que imprimes muchas cosas que no requieren de una gran calidad, puedes ahorrar bastante tinta usando estos consejos: -En las propiedades de tu impresora, busca el apartado calidad de impresión o similar (dependerá de tu impresora) y elije la opción “borrador”. -Instala y usa para imprimir la fuente “ecofont_vera_sans_regular“. Esta fuente “vacía” las letras con pequeños círculos haciendo que el consumo de tinta se reduzca considereblemente.